La presidenta electa Laura Fernández Delgado anunció que iniciará su mandato el próximo 8 de mayo con dos decretos clave orientados a reorganizar el Poder Ejecutivo y definir la agenda legislativa desde el primer día. El primero estará enfocado en reestructurar el funcionamiento interno del Gobierno, estableciendo con mayor claridad las funciones de los vicepresidentes, la organización de los ministerios y el rol de los llamados “ministros rectores”, quienes coordinarán áreas estratégicas como Ambiente, Educación y Seguridad. Esta medida busca mejorar la coordinación institucional, reducir duplicidades y acelerar la ejecución de políticas públicas, aunque también abre interrogantes sobre una eventual mayor concentración de poder dentro del Ejecutivo.
El segundo decreto permitirá al Gobierno controlar la agenda del Congreso durante el período de sesiones extraordinarias, impulsando proyectos considerados prioritarios en materia económica y social. Entre ellos destacan iniciativas como el desarrollo del proyecto minero Crucitas, las jornadas laborales 4×3, la construcción de la Marina de Limón y reformas en el mercado eléctrico. Asimismo, Fernández adelantó que retomará proyectos pendientes del actual Gobierno, incluyendo créditos para infraestructura, resiliencia climática y otras reformas en trámite. Estas decisiones configuran un inicio de gestión con una hoja de ruta clara y un fuerte componente político, orientado a marcar ritmo desde el comienzo y a acelerar la aprobación de reformas clave, cuyo éxito dependerá del respaldo que logre en la Asamblea Legislativa.