La Comisión de Derechos Humanos de la ONU indicó en un comunicado que las crisis "amenazan con hacer descarrilar el Acuerdo de Paz Revitalizado de Sudán del Sur e infligir más dolor y sufrimientos a los ciudadanos", en especial la violencia en la localidad de Nasir entre el grupo armado prooposición Ejército Blanco y las tropas gubernamentales.
Un miembro de la ONU murió el viernes cuando el Ejército Blanco atacó un helicóptero de la organización mientras realizaba la evacuación de varios militares secuestrados por la milicia, entre ellos un importante general que también fue asesinado en el ataque.
"Los enfrentamientos armados en Nasir, incluido el ataque criminal a un helicóptero de Naciones Unidas, que se saldó con trágicas víctimas mortales, incluida la muerte de personal de la ONU, deben ser condenados y se consideran un crimen de guerra", subrayó.
Asimismo, denunció que esta crisis es "consecuencia de la mala gestión política" y las demoras en la aplicación del acuerdo de paz, que entre otras cosas estipula la formación de un Ejército unificado.
"Sudán del Sur debe avanzar, aplicando las disposiciones del acuerdo de paz, fortaleciendo las instituciones y construyendo una base para la democracia”, señaló en declaraciones recogidas en la nota la presidenta de la comisión, Yasmin Sooka.
"Una regresión alarmante que podría borrar años de progreso duramente logrado"
Sin embargo, lamentó que se esté presenciando "una regresión alarmante que podría borrar años de progreso duramente logrado", por lo que instó a los líderes sursudaneses a "centrarse urgentemente en el proceso de paz, defender los derechos humanos de los ciudadanos de Sudán del Sur y garantizar una transición fluida hacia la democracia".