Más de 300.000 firmantes y 300 ONG reclaman a la UE que no levante la "estricta protección" a la especie. En España la polémica sigue abierta desde la decisión del Gobierno en 2021 de proteger al lobo ibérico en todo el territorio nacional.
Este jueves arrancó la temporada de caza del lobo en Suecia. El Gobierno conservador dio luz verde a las batidas para acabar con 30 cánidos, pertenecientes a cinco manadas o familias, con el objetivo a reducir a la mitad la actual población de 375 lobos en una extensión casi tan grande como la de España.La medida ha sido contestada por los grupos ecologistas por considerar que se trata de una violación del Convenio de Berna de 1979 para conservación de los hábitats naturales en Europa. Pero es más que previsible que otros países de la UE sigan el camino de Suecia, tras la propuesta para rebajar al lobo de especie «estrictamente protegida» a la de simplemente «protegida», que entrará en vigor en marzo.Decenas de científicos, más de 300 ONG y 300.000 firmantes han expresado su oposición al cambio propuesto por considerar que se trata de una marcha atrás en «la protección de la biodiversidad y del patrimonio natural» de Europa, donde las poblaciones de lobos han superado el listón de los 20.000 ejemplares como contrapunto al exterminio casi implacable de los años 50 y 60 (auspiciado en España por la Ley de Alimañas y revertido gracias a la labor de Félix Rodríguez de la Fuente).En España, donde se estima que la población oscila entre los 2.500 y los 3.000 ejemplares, la polémica sigue abierta desde la decisión del Gobierno en 2021 de proteger al lobo ibérico en todo el territorio nacional y prohibir su caza. La medida fue contestada por Alvaro Aguirre, diputado del PP por Cantabria, alegando que «Pedro Sánchez se ha quedado solo en la sobreprotección del lobo».El mayor punto de controversia es el impacto del lobo sobre el ganado. Según un informe de la Fundación Artesmisan, en 2022 hubo 9.000 ataques de lobos en todo el país (6.000 de ellos concentrados en Castilla-León). El mismo informe destaca sin embargo que las pérdidas de ganado son una fracción pequeña en comparación con las causadas por enfermedades, accidentes o ataques de otros depredadores como perros silvestres.El cambio de actitud y de conciencia ante la presencia del lobo ha vuelto sin embargo a dejar paso al miedo ancestral y a la alarma por los ataques al ganado. La enmienda de la directiva europea está de hecho muy relacionada con el empeño personal de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que perdió a su pony de 30 años Dolly en un ataque de lobos a 100 metros de su casa de campo, en la Baja Sajonia.Von der Leyen ha justificado el cambio legislativo alegando la necesidad de «un enfoque equilibrado entre la preservación de la especie y la protección de los medios de vida en el mundo rural». La Comisión Europea ha abierto ahora un proceso para modificar la directiva de hábitats, uno de los pilares fundamentales para la protección de la naturaleza en Europa durante más de 30 años. Se espera que los cambios entren en vigor en tres meses.Bajo el régimen actual de especie «estrictamente protegida», la caza y captura intencional del lobo estaba prohibida. Con el nuevo estatus de especie simplemente «protegida», la caza puede ser autorizada de una forma limitada en el espacio y en el tiempo, como ha ocurrido ahora en Suecia (aunque en cada país será necesaria una modificación legislativa específica).El cambio impulsado por el primer ministro Ulf Kirstersson (presionado desde la derecha dura de Demócratas Suecos) incluye la rebaja del «mínimo favorable para la conservación» del lobo de 300 a 170 ejemplares, una decisión contestada también por los expertos por considerar que deja a la especie en una situación muy frágil.«El Gobierno sueco lleva ignorando la protección especial del lobo desde 2010, permitiendo una cuota de caza y violando por tanto las leyes europeas», advierte Magnus Orrebrant, al frente de la Asociación Sueca de Protección de los Carnívoros. "Pero la UE está dando ahora un paso crítico con el cambio de estatus de la especie: el resultado va a ser muy negativo no solo para los lobos sino para la vida silvestre en general en Europa"."Esta decisión, adoptada sin rigor científico y bajo la presión de intereses políticos, pone en grave peligro el futuro del lobo y de la biodiversidad en Europa", alega por su parte Jaume Grau, portavoz de Ecologistas en Acción, que advierte que el cambio en la normativa puede ser cotraproducente incluso para los sectores rurales que lo defienden,Un reciente documental, The Wolf within, dirigido por el italiano Federico Manneschi, reclama "la convivencia pacífica entre animales humanos y vida silvestre" y expone ejemplos de resiliencia en las regiones montañosas de Italia, con el respaldo de asociaciones como Io Non Ho Paura del Lupo y The European Nature Trust. El documental ahonda en medidas de "coexistencia" como los cercados eléctricos o la protección de los rebaños con mastines.FUENTE./CARLOS FRESNEDA / EL MUNDO January 02 2025, en Agricultura y medio ambiente